Errores frecuentes al adaptar un CV extranjero al mercado español

Fechas, longitud, títulos académicos y referencias: qué ajustar cuando vienes de otro país o de un formato internacional.

Dos versiones de currículum comparadas sobre una mesa de trabajo

Quienes llegan a España con un CV en formato anglosajón o de otro país suelen encontrarse con expectativas distintas: más compacto, más literal en fechas y, en muchos casos, con fotografía.

Un error habitual es traducir cargos palabra por palabra sin equivalente local. Conviene comprobar cómo se anuncian puestos similares en portales españoles y usar esa nomenclatura cuando sea fiel a tu función real.

Otro tropiezo es alargar el documento con listas de soft skills. En su lugar, deja que los logros demuestren esas capacidades. «Resolución de problemas» aporta poco; «reduje el tiempo de cierre de incidencias de 48 a 12 horas» sí.

Los títulos académicos merecen el nombre oficial español o una equivalencia clara. Si el título extranjero no tiene homólogo directo, una línea breve de contexto ayuda a quien selecciona.

Las referencias «disponibles bajo petición» suelen bastar. Incluir teléfonos de terceros sin avisarles puede generar malentendidos. Guarda los contactos para cuando te los pidan en fase avanzada.